Este jueves, 2 de noviembre, se conmemora a todos los fieles difuntos. Precisamente, el Cristo del Buen Viaje, que desde julio se encuentra en restauración, presidía el viejo cementerio parroquial, alrededor de la Real Basílica, con la vocación de ser testigo, compañero y guía para aquellos difuntos que entraban a enterrarse en este camposanto, brindándoles una buena muerte, esto es, el buen viaje, verdadero y último.
Este año, el Cristo del Buen Viaje no podrá estar presente para esta ocasión tan oportuna, debido a que los trabajos de restauración, a cargo de BIC Materiales y Conservación SL, que inicialmente se preveía que tuviesen una duración próxima a un mes, se están demorando más de lo esperado, debido al deterioro de la imagen. Esta intervención se ha podido asumir económicamente por la Parroquia, gracias a la colaboración e implicación de muchas personas, por ejemplo, todos quienes contribuyeron con el mercadillo organizado hace un par de años en Navidad, en beneficio de esta restauración. De los cerca de 5.000 € que se deben desembolsar por los gastos generados durante la restauración, en aquel mercadillo se logró conseguir prácticamente la mitad de estos fondos. Ahora bien, todas las personas interesadas en apoyar esta restauración, todavía pueden hacerlo haciendo click en el siguiente icono, o dejando su aportación en Despacho Parroquial o en los cepillos de la iglesia.


