Redacción: Miguel Estévez
Fotografías: Reme González y Mariángeles DiFalco
El miércoles 2 de septiembre, a las nueve de la mañana, iniciamos una nueva
excursión con la parroquia a Tui y Ponte de Lima. Fue un día muy intenso
que, sin duda, mereció la pena.
Comenzamos con una misa en la Catedral de Tui para ganar el Jubileo, oficiada
por D.Javier, y continuamos con una visita guiada por el templo en la que
quienes ya conocíamos la Catedral creo que empezamos a conocerla de verdad,
pues fue impartida por Ramón, un gran experto. En este tipo de visitas, sin
las explicaciones necesarias, muchas cosas pueden pasarnos desapercibidas.
Continuamos después con otra magnífica guía, Dolores Balseiro, que nos enseñó
el antiguo convento de los dominicos, donde pudimos contemplar un retablo
único que representa la batalla de Lepanto.
Más adelante, ya en Ponte de Lima, Alfonso, de nuestra parroquia, fue también
un gran guía. Personalmente, valoro mucho el interés por el arte y la cultura
que se da en las excursiones de nuestra parroquia, consiguiendo que una
actividad lúdica sea, además, enriquecedora.
Después de comer en Tui, pasamos la tarde en Ponte de Lima. Llegamos
enseguida, lo que por una parte es muy práctico, aunque quizá el viaje por las
viejas carreteras tenía algo más de encanto.
Portugal es precioso, pero cuando voy allí no tengo la sensación de estar en
otro país, sino en una parte de nosotros mismos que ha seguido otro camino.
Ponte de Lima, además, es una localidad preciosa y muy importante en la
historia de Portugal. Todo esto nos lo explicó mejor Alfonso, así como la
historia de las tropas romanas que creían encontrarse ante el río Letheo.
En nuestro caso no fue la superstición, sino el calor, lo que impidió a
algunos atravesar el río. Quienes sí lo cruzamos pudimos ver unos preciosos
jardines, aunque de forma algo apresurada.
El ambiente durante todo el viaje fue muy agradable, aunque creo que muchos
echamos de menos a algunas personas que han emprendido viajes más largos.