Desierto y Clausura del Taller de Oración y Vida de San Bartolomé de este curso
por Reme González
El pasado 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, concluyó el Taller
de Oración y Vida celebrado en los locales de la parroquia de San Bartolomé.
Como broche final, las talleristas organizaron una jornada de retiro bajo el
título «Desierto», que tuvo lugar en la Casa del Inmaculado Corazón de María.
Allí vivieron una tarde de silencio, oración y encuentro personal con Jesús,
poniendo en práctica algunas de las quince modalidades de oración aprendidas a
lo largo del taller. Entre ellas, destacó la oración en contacto con la
naturaleza, una de las más apreciadas por las participantes.
Tras este tiempo de retiro, se celebró la clausura del curso en un ambiente de
gratitud y alegría, compartiendo experiencias, impresiones y una sencilla
merienda.
A lo largo del Taller de Oración y Vida, siguiendo el método del padre Ignacio
Larrañaga, las participantes aprendieron a profundizar en la oración paso a
paso, desde formas más sencillas, como la lectura orante de la Palabra, hasta
otras más contemplativas. Además de meditar la Sagrada Escritura y aplicarla a
la vida cotidiana, el taller les ofreció herramientas para sanar heridas
interiores, afrontar miedos y dificultades, crecer en el perdón (hacia uno
mismo y hacia los demás) y aprender a abandonarse con confianza en las manos
del Padre. Un camino que les ayudó a redescubrir la paz interior y a
fortalecer su relación con Dios.
Ángeles, una tallerista, nos cuenta su experiencia:
MI EXPERIENCIA EN EL TALLER DE ORACIÓN Y VIDA
por Ángeles
He de reconocer que no sabía bien en que me metía y que, tras la primera sesión, mi escepticismo creció. El formato de las sesiones me resultaba un poco extraño, pero continué y acudí a otra sesión…y a otra…ya a otra…Los audios del P. Larrañaga me engancharon. Es un gran docente…un maestro de los de antes que conoce a sus alumnos y los guía de forma casi inexplicable para que ellos mismos experimenten el mundo y lo comprendan sacando conclusiones que les sirvan para toda la vida. Así son sus enseñanzas: enlaza los conceptos, repite los puntos clave, plantea preguntas o toca temas que te hacen plantearte preguntas…y después te da el material exacto para que tú llegues a tus propias conclusiones. Los textos bíblicos están elegidos con exquisito cuidado para tocar tu alma, para que te conduzcan un pasito más cerca de Dios.Y todo eso a través de una persona maravillosamente formada que sigue su mismo método: muestra sin coaccionar u obligar, guía desde el principio de autonomía y libertad y permite que tú mismo descubras cuál es la mejor manera de orar para ti. (Muchas gracias, Reme).Al final, todo aquello que me enseñaron de pequeña sobre la oración y el compromiso con Dios (gracias, madre Mercedes del Moral de las Hijas de Cristo Rey), cobró sentido. Recuperé ese camino espiritual para poner a Dios en el centro de cada una de las acciones de mi vida. Y de repente, comprendí que, cuando me quedaba parada viendo como un gorrión aprendía a volar con sus padres o disfrutaba viendo cómo habían crecido las flores del jardín esta primavera, estaba elevando mi alma a Dios y dejando que Él entrara en mí.Descubrí eso y mucho más que no cabe en esta líneas…El taller es sólo el comienzo. Te descubre que tener una relación directa y sincera con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo es maravilloso y menos difícil de lo que pudiera parecer. Ahora depende de mí…tengo que seguir cultivando esa relación a través de tantas herramientas como te enseña el P. Larrañaga para dejar que Dios transforme mi vida.