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Visita a la Basílica de los niños de primero y segundo de Catequesis

 

Pontevedra, punto de encuentro en el Camino Portugués

La acogida, la convivencia y el espíritu del Camino marcaron una jornada estupenda en el Pazo de Mugartegui.

Redacción y fotografía: Cristina Montenegro



“El sábado, día 3 de octubre, tuvo lugar en el Pazo de Mugartegui, en Pontevedra, el XXV Encuentro Internacional de Hospitaleros/as del Camino Portugués a Santiago. Fue una jornada gozosa en la que participaron diferentes autoridades civiles y religiosas.
Hubo una interesante conferencia sobre las motivaciones del Año Santo Compostelano 2027, así como mesas redondas con representantes de albergues y hostales, tanto de España como de Portugal, por donde pasa el Camino Portugués a Santiago.
También compartimos la Acogida Cristiana para Peregrinos y Turistas que de forma coordinada y organizada tenemos en nuestra ciudad y motivamos para que todos los lugares por donde pasan los peregrinos sean espacios de acogida.
Comimos juntos y al final de la tarde dimos un agradable paseo en barco.
Es precioso ver como la ATENCIÓN y la ESCUHA al peregrino nos UNE”.






Recordando a Charo Albero

 In memoriam, por José Antonio Domínguez

El pasado martes día 6 de octubre, en torno a las seis de la tarde, nuestra querida amiga Charo Albero fue llamada a la casa del Padre, y por allá debe estar hablándole bien de los que aquí todavía estamos, ayudando con sus oraciones desde bien cerquita de Dios…

Hacer semblanza de quién fue Charo es fácil: Era (es, porque está viva junto al Resucitado) una gran persona, una mujer que con su testimonio de vida nos ha servido de ejemplo como esposa, como madre de dos maravillosas hijas y abuela de un nieto ejemplar. Ella, inseparable de su esposo Erhard, eran un pack indivisible: siempre sonrientes, siempre amables, siempre ayudando en lo que podían en la parroquia o en su día a día. La semana pasada habían cumplido sesenta años de aniversario de bodas y aun en medio de la enfermedad, no dejaron de celebrar en su intimidad el regalo de un amor tan sincero desde su juventud, cuando se conocieron en tierras suizas y Dios ligó a una española y un austríaco hasta el día de hoy para que fuesen luz y modelo de matrimonio cristiano. En la salud y en la enfermedad, en lo bueno y en lo malo han estado juntos y, en medio de ellos, Dios.


Charo con Erhard en el carrito de acogida a peregrinos y turistas

Sí, Dios ha estado presente en sus vidas, y siempre han formado comunidad cristiana allá donde han ido. Tanto aquí como en Suiza, han participado activamente en la Iglesia local donde han residido. Charo especialmente colaboraba en varios grupos de nuestra parroquia de Santa María.

Cada martes, mientras la enfermedad no se lo impidió, acudía con el bueno de Erhard a los encuentros de “Meu Lar”, un espacio abierto, libre y gratuito para toda persona que quiera asistir a nuestro centro parroquial para acompañarnos unos a otros en el camino de la vida, compartir charlas, cosas ricas para picar, partidas de escoba o dominó, comentar o leer la prensa, alejar soledades, en fin, un lugar para la amistad.








 Charo con sus compañeros de Meu Lar, en mayo de 2025

También, junto con su esposo, brillaban especialmente en otra faceta luminosa, la ACOGIDA en la basílica formando parte de ese equipo. Cómo no recordarlos a los dos, de pie junto al “carrito”, recibiendo a peregrinos y visitantes con esas sonrisas y esa cercanía que ambos practicaban tan naturalmente porque les salía del alma… Cuántas personas se beneficiaron de ese trato tan bondadoso, de sus traducciones de idiomas, cuánto agradecimiento les debemos porque fueron la cara amable, visible y acogedora de la Iglesia como comunidad parroquial, un regalo de hospitalidad para quienes estaban de paso.





 Acogiendo a unas peregrinas en la Basílica de Santa María 

Inquieta como era, Charo también practicaba otro “trabajito” formando parte del equipo de Pastoral de Salud, se preocupaba por personas que por diversas razones no podían o incluso no querían desplazarse a la parroquia y sin embargo era la que las acompañaba discreta y calladamente; la que oraba , la que actuaba con hechos y no solo palabras en favor de muchas otras, enfermas del cuerpo, del alma o de la cartera. Como representante de ese equipo, sé que ha sido una bendición conocerla, que la echaremos un montón de menos, pero sobre todo quisiera decir que fue un ejemplo grandioso de persona coherente con su Fe. Sobrellevó la enfermedad con fortaleza y dignidad, con una entereza y una paz digna de admiración, preparándose para encontrarse con El Creador y dejando todo en sus manos. Ejemplo son sus propias palabras, “Dios me ha dado una larga y buena vida y una enfermedad corta, así que es justo estarle agradecida...”.



 Charo con sus compañeras de Pastoral de la Salud, informando sobre la Unción de Enfermos

También ella nos decía muy en serio y hace ya bastantes días, que se iba a "marchar el día de la Virgen del Rosario" (como así fue) y lo cierto es que Dios o la intercesión de su madre le han concedido ese deseo y desde entonces debe andar por los jardines y las montañas del cielo. Desde allá, yo creo que cumplirá lo que le pedí desde la puerta de la habitación cuando me marchaba el último día que la vi: que, desde allí, pidiera por los que nos quedamos todavía a este lado del andén. Charo era mujer de palabra y de carácter, así que estoy seguro de que cumplirá lo que le pedí.

Hasta pronto, querida amiga, nos vemos en un “ratito”. Descansa en El Señor.


SEMANA 42 - Del 12 al 18 de Octubre de 2026