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Recordando a Ana Mª Bea Franco

In memoriam, con cariño de alguien que no la olvida


Inesperadamente ha fallecido Ana Mª Bea Franco, persona apreciada en nuestra parroquia. También lo eran sus padres, a quienes ella cuidó con todo el amor y dedicación hasta su fallecimiento.

Ana ejerció su profesión en Correos durante años, por lo que era bastante conocida en Pontevedra. Persona bondadosa y afable, quiso y fue querida por los suyos, pero siempre colaboró también con Santa María en todo lo que se le pidió, y de forma voluntaria cuando su salud lo permitía.

Fue lectora ocasional, ayudó en ornamentación de la Basílica, pasaba la cesta si hacía falta, colaboró en la elaboración de las alfombras, también en teatro... como benefactora parroquial según podía y, sobre todo, fue una persona generosísima con Cáritas de Santa María. Fueron muchísimas sus donaciones, hasta llegó a donar todo el ajuar, muebles y menaje de un piso familiar, que se distribuyeron entre siete familias necesitadas, que lo agradecieron mucho.

 
Ana Bea, en el Camino de Santiago organizado por la parroquia en 2009

Ana era recia de cuerpo y espíritu, humanísima, cercana y muy valiente en todos los sentidos, como demostró en los momentos que tuvo que superar en su vida.

Su muerte, joven todavía, es algo muy doloroso para su familia, especialmente para su querido hermano Josecho y sus sobrinas.

Para quiénes la tratamos como amiga o compañera, es también algo triste e inesperado, que nos ha sobrecogido el alma. Solo nos consuela la seguridad de que goza ya de la presencia del Padre, amorosamente acompañada por sus padres, Marisa y José, tan buenos y cordiales los dos, y por su querida hermana, Mary, fallecida muy joven hace años.

Ana María, nos duele tu marcha, cuando todo parecía ir bien, y en espera de tiempos mejores todavía. Por eso la parroquia, a la que tanto amabas y de la que estabas orgullosa, agradece tu ejemplo de vida coherente, de fe y hoy te dedica esta Eucaristía comunitaria como una oración eucarística en tu memoria.

¡Gracias, Ana! Seguirás con nosotros siempre. ¡Pide ahora por todos desde la Casa del Padre!
En el Auto de la Quinta Angustia, en 2019