El pasado 11 de febrero celebramos en nuestra parroquia el día de Nuestra Señora
de Lourdes, unido a la Jornada Mundial del Enfermo, una fecha especialmente
significativa para toda la comunidad.
A las 18:30 tuvo lugar la misa solemne, en la que nos reunimos para tener
presente de manera muy especial a nuestros enfermos, a sus familias y a todas
las personas que los cuidan y acompañan cada día.
La imagen de la Virgen, que inicialmente se colocó en la puerta norte, se movió para que durante las misas de ese día estuviese en un lugar privilegiado cerca del altar.
Aunque estaba prevista la procesión con la imagen de la Virgen, la
lluvia nos obligó a cancelarla. Sin embargo, el mal tiempo no apagó el
espíritu de la jornada, que acabó con un rosario tras la misa.


