Conocida popularmente como la procesión del Viático, la procesión recorrió las calles del barrio de A Moureira, zona decorada horas antes por los vecinos con muchísimo esmero: alfombras florales, mantones y mantas en los balcones y pétalos preparados para lanzar al paso del Santísimo.
Este año se hicieron un total de seis paradas, para que seis personas enfermas de nuestra comunidad pudiesen recibir la Sagrada Comunión en sus casas.
¡Gracias a todos por hacer posible que Jesús llegue a quienes más lo necesitan!